Crianza

Cinco cosas que toda mamá aprende cuando deja de gritarle a sus hijos

Los gritos no llevan a nada, es una acción descontrolada y dañina. Pero cuando logres relajarte es que podrás comenzar a disfrutar de la maternidad.

Por Esmeralda Villagómez

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Qué cosas que aprendí cuando dejé de gritarle a mis hijos

Qué cosas que aprendí cuando dejé de gritarle a mis hijos (Pixabay)

Ser madre es una tarea realmente gratificante. Sin embargo, muchas veces nos llegamos a agobiar tanto en el día a día que olvidamos lo maravilloso de la labor que desempeñamos en su crianza, terminando con un reproche por nuestros errores. Conoce las cinco cosas que toda mamá aprende cuando deja de gritarle a sus hijos.

Y es que muchas veces nos volvemos excesivamente exigentes. Queremos hijos perfectos en su crianza, que no levanten la voz ni que ensucien la ropa, que sean discretos, con cuartos en perfecto orden y con excelentes calificaciones. Pero lo cierto es que esos niños no son nuestros hijos.

Sin embargo, cuando consigues ser consciente de ello y te relajas para dejar de gritarles por todas las cosas que quieres que cumplan, aprenderás grandes lecciones para poder disfrutar de la crianza de tus hijos, de la maternidad y de la valiosa compañía y aprendizaje de esos pequeños seres mitad tu.

5. La perfección como enemigo de lo nuevo

No se necesita ser una madre perfecta ni competir para demostrar nada a nadie. Los hijos prefieren a una mamá menos correcta y planificada y más espontánea y feliz. A veces está bien hacer las cosas luego, eso te hace una mamá más relajada y una mejor mamá. Puede que no tengas la mejor casa, pero para tus hijos, sí lo es.

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4. No hay hijos perfectos

Los hijos son perfectamente imperfectos. Tiran la comida, no les gusta ducharse, se molestan por ordenar su habitación, no les gustan las verduras y siempre quieren un nuevo juguete, pero ¿qué podemos hacer? Son niños. Así como son se les debe amar y llenar de amor y besos. Ellos solo quieren ser felices.

3. La mamá que tus hijos necesitan

Qué cosas que aprendí cuando dejé de gritarle a mis hijos - Foto Pixabay

No se trata de armar planes sobre la crianza con personas que conoces. Se trata de ser la mamá que cada uno de tus hijos necesita, no la que se planea ser. A veces firme, a veces cálida, a veces protectora y en otras veces motivadora. Porque cada hijo necesita distintas facetas, porque cada uno de ellos es diferente.

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2. Sobran las falsedades

Está bien tener amistades con las cuales compartir con sinceridad las dificultades de la crianza de los hijos, así como ellas comparten las suyas también. Pero también están esas personas poco sinceras que solo fingen perfección. Te darás cuenta que los consejos de esas personas en realidad no valen nada.

1. Aprender a superarse a sí misma

Con la crianza de los hijos, se aprende a dar ese extra en momentos donde estás agotada. Aprender a superar tus límites, a ser mejor ser humano y a perdonarte. Eso te hará crecer y ser cada día la mejor versión de ti. Puede que extrañes tu versión anterior, pero lo que eres hoy en día es algo invaluable.

Y tú, ¿has aprendido nuevas cosas al ser mamá?

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