Mente

Levanté la cabeza y cambié mi dolor por paz y descubrí de qué estoy hecha 

Un día dije que ya no más, me elegí por encima de todo y aprendí a sonreír aún con las pruebas dolorosas de la vida, ahí descubrí de qué estoy hecha. 

Por Karen Villaseñor

-

Levanté la cabeza y cambié mi dolor por paz y descubrí de qué estoy hecha  (Foto Pexels)

Qué sería de la vida sin las caídas, dicen que vale la pena caminar aún con dolor y, eso no quiere decir que nos acostumbremos a lo malo, significa que tenemos el valor de seguir adelante aún con heridas en el alma. Por eso, un día levanté la cabeza y cambié mi dolor por la paz para descubrir de lo que estoy hecha. 

Porque me cansé, de que mis lágrimas no se terminaran, de sentir ese nudo en la garganta con ganas de decirlo todo y callar al mismo tiempo. Me enfadé de las noches de insomnio, de los pensamientos negativos dando vueltas una y otra vez en mi cabeza y me armé de valor, porque ya no quería más de esos días grises, porque la vida no es color de rosa pero es mejor cuando das una y otra pincelada.  

Levanté la cabeza...

Esta mañana fue diferente, ya no me supo a ese trago amargo, porque decidí que hoy es el antes y después de mis días, porque me miré frente al espejo y descubrí que me había perdido, que mi corazón estaba asustado y que tenía miedo de salir y demostrar lo que soy, porque a nadie le gusta que la lastimen, pero la vida no se trata de ir cubriéndose de todo para no salir herida. 
Entonces entiendes que se trata de limpiarse las lágrimas, tomar aire y verle el lado bueno a las cosas, hasta las más insignificantes, porque cada cosa a nuestro alrededor está llena de vida, esperando ser vista, destilando un aroma o acariciando la palma de nuestras manos cada vez que las tocamos.  

Hoy, me di cuenta de que estoy hecha, porque a pesar de dolor he aprendido a sonreír, he luchado por encontrar mi paz interior y sentirme bien conmigo misma, porque es agotador no tener ganas de nada, porque te rasga el alma que se te nublen los sueños y las metas y llega un momento en el que sólo quieres gritar que ya no más, hasta aquí llegó. 

Levanté la cabeza y cambié mi dolor por paz y descubrí de qué estoy hecha- Foto Pexels 

Así que empiezas a cuidarte, a creer en ti, a no conformarte con migajas y hablo de trabajo, familia, pareja y amigos, porque hay personas que sólo vienen a tu vida para usarte, para exprimirte hasta tu última buena energía y luego marcharse, son parásitos que te enferman para sentirse mejor, no los dejes entrar, no les des ese privilegio. 

Levanta la cabeza y cambia tu dolor por paz, tú puedes, yo puedo, ella puede, hay que recuperarnos, porque si tú no te levantas, nadie más lo hará, da igual la fuerza que tenga, tú eres quien tiene el poder de cambiar o no, si quieres seguir por ese camino o piensas demostrar de qué estás hecha. 

Y bien, ¿Estás de acuerdo?

0%
No 0%

En esta nota

Recibe todas las noticias en tu e-mail

Todo sobre salud mental, alimentación, yoga, relax y más.

Debes completar un tu e-mail Debes completar un e-mail correcto.
Ya estás suscrito a nuestro newsletter. Pronto recibirás noticias en tu correo.

Suscribirse implica aceptar los Términos y Condiciones

Sigue leyendo

Ranking

Más de Mente